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En un acto de lesa memoria, con nocturnidad y alevosía, entre la noche del pasado jueves 27 y la madrugada del viernes 28 de mayo el alcalde de Villa María del Triunfo, Manuel Castillo, ha destruido el conjunto escultórico erigido allí a mediados de 2007 como un tributo a las víctimas de la violencia política en nuestro paía y en conmemoración del cuarto aniversario de la entrega del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR). Una manifestación adicional de la prepotencia edil que trastorna el entorno urbano sin advertencia ni consulta ciudadana alguna, como hace poco dolorosamente se manifestó en la destrucción de la glorieta histórica del Parque Cuadros de Chorrillos por otro alcalde vandálico, Augusto Miyashiro.
Pero este último nos tiene ya acostumbrados a sus indefatigables esfuerzos por arrasar todo lo que signifique naturaleza y belleza en sus ahora devastados predios. Fue durante el mandato del propio Castillo, en cambio, que ahora se erige el monumento que ahora clandestinamente derriba. ¿Tal vez porque su antecesor en el cargo ––Washington Ipenza–– fue parte del jurado calificador que seleccionó a este proyecto en un concurso público?
Efectivamente, en una situación excepcional para las intervenciones sobre el espacio público, esta escultura fue escogida en un certamen abierto, dirimido también por otros tres alcaldes (Michel Azcueta y Jaime Zea de Villa El Salvador, Paulo Hinostroza de San Juan de Miraflores) y el artífice Víctor Delfín. La convocatoria estuvo a cargo del Comité Cívico Para Que No Se Repita - Lima Sur y la propuesta ganadora, del escultor Jaime Miranda Bambarén, consistía en un gran eucalipto muerto que sin embargo elevaba sus raíces sobre los transeúntes gracias a una estructura metálica de tres patas. Éstas simbolizaban los distritos vecinos de Lima en los que se afincaron tantos migrantes andinos al ser expulsados –desarraigados– por nuestra violencia grande.
Increíblemente, fue el propio Castillo quien así lo explicó hace un par de años, cuando declaraba que "en las décadas de los 80 y 90, los tres distritos sufrieron la muerte de muchos pobladores por los terroristas. También vinieron muchos desplazados. Algunos no entienden la escultura por falta de cultura. Pero las raíces simbolizan la verdad. La madrina fue la Defensora del Pueblo, Beatriz Merino. Y el concejo no gastó nada porque la empresa privada la ha construido". El terreno abandonado que así se regeneró pasó a denominarse entonces "Ovalo de la Esperanza". Ahora podría rebautizárselo como baldío del olvido.
Publico a continuación la excepcional serie de fotografías lograda por Jesús de la Cruz, artífice constructor y antiguo colaborador de Micromuseo, quien pernoctó en la zona para captar con su celular estas dramáticas imágenes. Incluyendo, por cierto, las que registran las conmovedoras palabras incisas en la placa de mármol, hoy probablemente destruida para borrar toda huella de la ilusión y la esperanza que intentaron configurarse en el monumento ahora devastado.
(Para más información sobre el monumento, véase la página web de su artífice, Jaime Miranda Bambarén: http://www.jaimemiranda.com).
(P.D.: APENAS TRANSCURRIDAS UN PAR DE HORAS TRAS LA PUBLICACIóN DE ESTE POST SON YA VARIOS LOS COMENTARIOS QUE SE NOS HAN REMITIDO. A PESAR DE SU INTERÉS, NO ES FACTIBLE PUBLICARLOS POR INCLUIR IMPROPERIOS. ESTA BITÁCORA NO ACEPTA CONTRIBUCIONES QUE HAGAN USO DE INSULTOS, AÚN CUANDO LAS IDEAS CONTENIDAS EN ELLAS PRETENDAN EXPRESAR ACUERDO CON LAS AQUÍ PLANTEADAS. LA FORMA ES CONTENIDO Y TODA ARGUMENTACIÓN EN TÉRMINOS INJURIOSOS ES REGRESIVA).
fuente: http://micromuseo-bitacora.blogspot.com/2010/05/alcalde-de-villa-maria-del-triunfo.html |